A este Portal le pareció llamativa una particular situación creada a partir de la presentación del libro titulado “Montoneros. Soldados de Massera”, escrito por el Doctor CARLOS MANFRONI y editado por SUDAMERICANA, obra que viene teniendo un importante caudal de ventas, situación que hizo que prácticamente a la semana de haber aparecido, la editorial tuviera que sacar una segunda Edición, lo que no es poca cosa por estos tiempos …
La rareza era que, a pesar del enorme reconocimiento del público, especialmente por la condición inédita de la información que contiene el libro, pese a que la versión que allí se expone era algo conocida en los ámbitos vinculados al Gobierno militar de los años setenta, buena parte de los Medios más importantes, no se ocupó del tema. Sí lo hizo ENFOQUES POSITIVOS, entre otros, realizándole una entrevista al autor donde el mismo dio las explicaciones acerca de la motivación que tuvo para escribir ese libro.
Lo cierto es que no fueron muchos los Periodistas y los Medios que llamaron al autor para entrevistarlo, según pudo verse, cuando, como queda dicho, el libro se ocupa de un tema importante acerca de hechos muy fuertes de la historia argentina de las últimas décadas. Pero además, conociéndose el interés demostrado por el público, esa sola situación justificaría informar ampliamente acerca de la obra.
La razón del hecho le apareció a ENFOQUES POSITIVOS al poco tiempo de iniciar la investigación sobre la misma, cuando un par de estudiosos del proceso político previo a la instalación de dicho Gobierno militar, reveló que desde el kirchnerismo habrían bajado línea a sus Medios alineados, para que eviten difundir el citado libro, por cuanto de su contenido surge un elemento que ofrece -, para el mal uso que aplica el actual Gobierno de la condición de lesa humanidad de los delitos, con la consiguiente imprescriptibilidad de los mismos -, una concluyente prueba de que el terrorismo montonero tuvo apoyo oficial.
Es decir, los ideólogos del kirchnerismo, para salvarse de la cárcel que les correspondería a todos los guerrilleros, muchos de los cuales vienen acompañando precisamente a los dos Gobiernos de los KIRCHNER, crearon una caprichosa separación de los delitos, diciendo que sólo son de lesa humanidad aquellos que tuvieron el apoyo oficial de algún Gobierno.
Una mentira tan grande que se cae desde cualquier lado que se la mire, porque la guerrilla argentina tuvo el apoyo oficial del Gobierno de Cuba, de entonces, así como el de Nicaragua, y también el de la Provincia de Buenos Aires, de aquellos años, previos a 1976.
Y además ahora, quedaría en evidencia la estrecha relación de los Montoneros con el Gobierno Militar, a través de la persona del Almirante EMILIO MASSERA.
Y, como si faltare algún ingrediente más, como para comprometer la forzada versión que encontró el kirchnerismo para “zafar” de la cárcel que les corresponde a varios de sus integrantes, allí está la convicción ampliamente difundida del ahora Fiscal de la Corte Penal Internacional, LUIS MORENO OCAMPO, quien dice a todos los vientos y a quien quiera escucharlo, que la imprescriptibilidad de los crímenes del terrorismo argentino, debe ser asumida como tal. Lo dice un experto y alguien que de ningún modo podría ser sospechado de parcialidad a favor de los Militares, por cuanto MORENO OCAMPO fue uno de los enjuiciadores de las Juntas militares.
Pero además, cualquier ciudadano que consiga acceso a los serios y prestigiosos especialistas en Derecho Penal Internacional, obtendría de ellos la misma versión que parte de MORENO OCAMPO.
De allí entonces, la preocupación del Gobierno de CRISTINA KIRCHNER, que se ve venir por sobre su poder actual, el que no será eterno, como no lo es nada en este mundo, una seria amenaza, sobretodo si desde el mismo logran aceptar una realidad previsible, como lo es el futuro en el que los Jueces actuarán en libertad y sin presiones de ningún tipo.
Por último, debería decirse aquí, que lo relatado es una referencia más acerca de las mentiras que integran el “relato” kirchnerista, pero, como se sabe, cuando se miente, al empezar a quedar en evidencia la falsedad, sus autores deben acudir a otra mentira nueva para tapar la original, y así, sucesivamente, en una cadena que no es interminable, porque en algún momento es tal el volumen y el peso de la falacia, que finalmente la misma, en su caída, estalla contra un muro y se deshace …
Fuente: Enfoques Positivos
Edición Nro. 440 9 de ABRIL de 2012